junio 16, 2021
Tipos de impresoras de tarjetas PVC
Las impresoras de tarjetas PVC crean tarjetas plásticas “in situ'', diseñadas personalmente por el usuario de esta, a través de un software especializado.
- Las impresoras de tarjetas PVC se clasifican por cuatro criterios: tecnología de impresión, número de caras, volumen de producción y capacidad de codificación.
- La sublimación térmica directa cubre la mayoría de usos profesionales; la retransferencia se reserva para tarjetas con chip o superficies irregulares.
- El error más caro es elegir por precio de compra sin calcular el coste por tarjeta ni el volumen real anual.
- Si necesitas codificar banda magnética, chip de contacto o RFID, debes pedirlo en el momento de la compra: no todos los modelos admiten añadirlo después.
- En Kuatricomía somos distribuidores oficiales de IDP Smart y OKCARD, con asesoramiento técnico previo y soporte posventa en España.
Tipos según la tecnología de impresión
Existen dos tecnologías principales de impresión de tarjetas PVC: la sublimación térmica directa, en la que el cabezal transfiere la tinta del ribbon directamente sobre la superficie de la tarjeta, y la retransferencia, en la que la imagen se imprime primero sobre una película intermedia que después se funde sobre la tarjeta con calor. La sublimación directa cubre la gran mayoría de usos profesionales; la retransferencia se reserva para casos concretos.
Sublimación térmica directa
Es la tecnología más extendida y la que incorporan los modelos de sobremesa habituales. El cabezal de impresión entra en contacto con la tarjeta a través del ribbon, transfiriendo los colores por calor.
- Resolución típica: 300 dpi a color y hasta 1200 dpi en monocromo.
- Ventaja: mejor coste por tarjeta y mayor velocidad en tiradas medias.
- Limitación: deja un margen blanco de aproximadamente 1 mm en el borde salvo que el modelo imprima «borde a borde», y no se comporta bien sobre superficies irregulares.
Retransferencia
La imagen se imprime en espejo sobre un film transparente que luego se lamina sobre la tarjeta. El cabezal nunca toca la tarjeta directamente.
- Ventaja: impresión real a sangre (sin margen blanco) y capacidad de imprimir sobre tarjetas con chip de contacto, tarjetas de proximidad con relieve o materiales que no sean PVC liso (PET, policarbonato, ABS).
- Limitación: coste por tarjeta más alto y velocidad menor, al ser un proceso en dos fases.
Tipos según el número de caras
Una impresora simplex imprime solo una cara de la tarjeta; una duplex incorpora un volteador mecánico que gira la tarjeta automáticamente e imprime las dos caras en un solo paso. La diferencia no es solo de comodidad: afecta directamente al tiempo por tarjeta y al coste de la tirada.
- Simplex (una cara): suficiente para tarjetas de fidelización sencillas, acreditaciones de un solo uso o carnets con toda la información en el frontal. Se puede imprimir la segunda cara pasando la tarjeta a mano, pero es inviable a partir de unas decenas de unidades.
- Duplex (doble cara automática): necesario cuando el reverso lleva condiciones de uso, datos de contacto, código de barras, firma o normativa. Es el estándar en carnets de socio y credenciales corporativas.
- Regrabable (rewritable): un caso aparte. Utiliza tarjetas con una capa termosensible que permite borrar y reescribir la información cientos de veces sin consumir ribbon. Se emplea en abonos de temporada, tarjetas de visitante o control de acceso temporal.
Tipos según el volumen de producción
El volumen anual de tarjetas es el criterio que más condiciona la elección, por encima de la marca o del precio de compra. Una impresora de sobremesa saturada por exceso de uso se avería antes y encarece el mantenimiento.
- Sobremesa de entrada: alimentación manual o bandeja pequeña. Pensadas para producción bajo demanda: emitir una tarjeta cuando entra un socio nuevo, reponer un carnet perdido. Orientativamente, hasta unos pocos miles de tarjetas al año.
- Sobremesa profesional: bandeja de entrada de unas 80-100 tarjetas, opciones de red Ethernet y codificación. Cubren la mayoría de empresas medianas y centros educativos.
- Modulares de producción: cargador y descargador automático de varios cientos de tarjetas, módulos combinables de codificación y laminación, y capacidad de trabajo continuo. Para grandes organizaciones, administraciones o quien emite credenciales de forma industrial.
Tipos según la codificación que incorporan
Más allá de imprimir, muchas impresoras pueden grabar datos en la tarjeta durante el mismo proceso. Esta capacidad se añade mediante módulos codificadores y es la característica que más se olvida al pedir presupuesto.
- Banda magnética: codifica en 1, 2 o 3 pistas. Debes especificar si la banda es de alta o baja coercitividad, porque un codificador LoCo no graba correctamente una banda HiCo. Lo detallamos en HiCo vs LoCo.
- Chip de contacto: graba tarjetas inteligentes con contactos dorados visibles, habituales en identificación con firma digital o monedero electrónico.
- RFID / proximidad sin contacto: codifica chips MIFARE, DESFire o NTAG para control de acceso y fichaje. Consulta las diferencias en RFID vs NFC.
- Laminación: aplica una película protectora, habitualmente holográfica, sobre la tarjeta terminada. Alarga la vida útil y dificulta la falsificación en documentos de identificación oficial.
Tabla comparativa de modelos
Esta es la gama IDP Smart que distribuimos, ordenada de menor a mayor capacidad:
| Modelo | Caras | Velocidad color | Alimentación | Uso recomendado |
|---|---|---|---|---|
| IDP Smart-21 | Una cara | ~150 tarjetas/hora | Manual / bandeja compacta | Oficinas pequeñas, emisión bajo demanda |
| IDP Smart-31S | Una cara | ~156 tarjetas/hora | Bandeja ~80 tarjetas | Empresas medianas, tiradas recurrentes |
| IDP Smart-31D | Doble cara automática | ~156 tarjetas/hora | Bandeja ~80 tarjetas | Credenciales completas con reverso |
| IDP Smart-31R | Regrabable | Variable | Bandeja ~80 tarjetas | Información temporal reutilizable |
| IDP Smart-51 | Una o doble cara | Alta | Bandeja ampliada | Producción intensiva de credenciales |
| IDP Smart-70 | Modular | Producción continua | Hasta 500 tarjetas | Grandes organizaciones e instituciones |
Todos los modelos trabajan con formato ISO CR80 (85,6 × 54 mm), el tamaño estándar de tarjeta bancaria. Puedes ver la ficha completa de cada uno en nuestra sección de impresoras de tarjetas, y la comparativa entre fabricantes en IDP Smart vs OKCARD.
Cómo elegir: 4 preguntas antes de comprar
Responder a estas cuatro preguntas reduce la elección a uno o dos modelos concretos:
- ¿Cuántas tarjetas vas a emitir al año? Es el dato que determina si necesitas sobremesa de entrada, profesional o modular. Sé realista con el volumen, no con el objetivo.
- ¿Necesitas imprimir el reverso? Si la respuesta es sí y son más de unas decenas de tarjetas, necesitas duplex automático.
- ¿La tarjeta lleva tecnología? Banda magnética, chip de contacto o RFID deben especificarse al comprar: no todos los modelos admiten añadir el codificador después.
- ¿Qué vida útil tendrá cada tarjeta? Si es de un día (un evento, un visitante), plantéate una regrabable o directamente encargar la tirada fabricada.
Errores habituales al comprar la primera impresora
- Comparar solo el precio de compra. El coste real es el de la impresora más el consumible: ribbon, tarjetas y, si aplica, film de retransferencia. Una impresora barata con ribbon caro sale más cara a los dos años.
- Olvidar el codificador. Es el arrepentimiento más frecuente: se compra el modelo base y meses después el proyecto necesita RFID.
- No comprobar la compatibilidad con el software. Verifica que el driver es compatible con tu sistema operativo y con el programa de gestión desde el que vas a emitir.
- Dimensionar por el pico y no por la media. Comprar una modular para una campaña puntual de septiembre es sobredimensionar todo el año.
- Descuidar el mantenimiento. El cabezal es la pieza cara. La limpieza periódica con los kits específicos alarga notablemente su vida: lo explicamos en cómo limpiar una impresora de tarjetas.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de impresoras de tarjetas PVC existen?
Se clasifican por cuatro criterios: tecnología de impresión (sublimación térmica directa o retransferencia), número de caras (simplex, duplex o regrabable), volumen de producción (sobremesa de entrada, sobremesa profesional o modular de producción) y capacidad de codificación (banda magnética, chip de contacto, RFID o laminación).
¿Cuál es la diferencia entre sublimación directa y retransferencia?
En sublimación directa el cabezal transfiere la tinta directamente sobre la tarjeta, con mejor coste por tarjeta pero dejando un pequeño margen sin imprimir. En retransferencia la imagen se imprime primero sobre un film que después se funde sobre la tarjeta, lo que permite impresión a sangre real y trabajar sobre tarjetas con chip o superficies irregulares, a mayor coste por unidad.
¿Puedo añadir codificación RFID a una impresora que ya tengo?
Depende del modelo. Algunas impresoras admiten instalar el módulo codificador posteriormente y otras no, por lo que habría que sustituir el equipo. Es la razón por la que conviene definir las necesidades de codificación antes de la compra, no después.
¿Qué tamaño de tarjeta imprimen estas impresoras?
El formato estándar es ISO CR80, de 85,6 × 54 mm, el mismo tamaño que una tarjeta bancaria. Es el formato que utilizan carnets de socio, acreditaciones, tarjetas de fidelización y tarjetas de control de acceso.
¿Me compensa comprar una impresora o encargar las tarjetas fabricadas?
Depende del volumen anual y de la urgencia. Comprar impresora tiene sentido cuando emites tarjetas de forma continua y necesitas hacerlo al momento (altas de socios, reposiciones). Para tiradas puntuales o acabados especiales (barniz UV, stamping, troquelado) suele salir más rentable encargar la producción.
¿Cuánto dura el cabezal de impresión?
La vida útil se mide en tarjetas impresas y depende sobre todo del mantenimiento. La limpieza periódica con los kits recomendados por el fabricante y evitar el polvo en el entorno de trabajo son los dos factores que más influyen en alargarla.
Somos distribuidores oficiales de IDP Smart y OKCARD y fabricamos tarjetas PVC desde nuestras instalaciones de Ciempozuelos (Madrid). Si nos cuentas tu volumen anual y qué tecnología llevará la tarjeta, te decimos qué modelo encaja y si te compensa producir en casa o encargar la tirada. Consúltanos sin compromiso.
